Merendero saludable

Lic. Natalia Stipanovich Centro médico DERMALASER Prof. Vasconsellos 1345 c/ Aviadores Teléf.: 0981-906090

Las meriendas son una parte importante de los hábitos alimentarios infantiles. Los niños tienen estómagos pequeños y difícilmente puedan ingerir todas las calorías y nutrientes que necesitan solo con desayuno, almuerzo y cena.

Por esta razón, la merienda escolar es un momento importante en la alimentación del niño pues pueden, a partir de ésta, obtener beneficios si les ayudamos a escoger alimentos adecuados para satisfacer su hambre, pero que a su vez no interfieran con el almuerzo.

La clave está en elegir “merenderos saludables” que aporten hidratos de carbono, proteínas, fibras, vitaminas y minerales.

Estas meriendas contribuyen a mantener los niveles de energía y concentración necesarios para estudiar, practicar deportes y jugar; también ayudan a que los niños no lleguen al almuerzo con demasiada hambre.

Es importante elegir las meriendas según los gustos de cada niño, el peso, la estatura y las actividades que cada uno realiza. Las meriendas aportan los alimentos complementarios que ellos necesitan.

Muchos merenderos infantiles que vemos a diario, están preparados con alimentos altos en grasas, azucares y sodio. Y si, pueden ser más atractivos, pero si estos alimentos son consumidos de manera frecuente, pueden afectar la salud del niño.

 

Consejos útiles:

  • Planee las meriendas escolares como parte del plan alimentario de su familia
  • Que las meriendas tengan un horario, a media mañana (durante el recreo) y por la tarde. Es importante evitar que los niños se pasen el día picoteando
  • Lleve a sus niños al supermercado e incentívelos a elegir frutas y verduras para que ellos estén interesados en incluirlos en su alimentación
  • No ofrezca a diario dulces, golosinas, chocolates, papas fritas, cheesetos, palitos salados, embutidos, etc. ¡Estos NO son alimentos prohibidos y los niños disfrutan de ellos! Pero deben ser consumidos con moderación o y en ocasiones especiales como cumpleaños o excursiones.

 

Ideas para el merendero de la semana:

Sándwiches de:

  • verduras (jamón cocido o queso o huevo duro + lechuga y tomate) sin mayonesa,
  • pollo o atun (con lechuga y tomate),
  • queso y palmito, en pan untado con queso crema Light,
  • de jamón y queso, refrigerados en merenderos apropiados para no perder la cadena de frío.

 

Yogurt, postres lácteos – de preferencia bajos en azucares y grasas para niños con sobre peso – en merenderos aptos que conserven el frio. Los yogures se pueden combinar con cereales tipo hojuelas o frutas de estación  – intercalando en la semana

Frutas frescas enteras que deben ser lavadas antes de consumir a excepción de la banana o la mandarina.

Huevo duro + 4 galletitas de agua + 1 jugo (de pomelo)

Tomates cherry con queso en cubos + 1 jugo (limonada)

Rollitos de jamón y queso + 1 fruta mediana

Cereales (hojuelas de maíz / granola, etc.) con leche o bebida vegetal (leche de avena, coco o almendras) o barritas de cereal

Mix de frutos secos: pasas de uva, almendras, nueces (1/2 taza)

Jugos de frutas naturales (naranja, manzana, pera, limonada, pomelo, etc.), en el caso que sean exprimidos o elaborados en el momento – cuidando la higiene y manipulación de los alimentos.  De lo contrario se puede optar por los jugos en tetra que además de seguros, son higiénicos.

Leche Chocolatada (eventualmente)

Chipitas: 5 argollitas con 1 cajita de jugo de naranja bajo en azúcar

Vainillas o galletitas de maicena o 1 porción de bizcochuelo con 1 yogurt bajo en grasas

Y por último, concientizar sobre el buen lavado de manos todas las veces luego de usar el baño y antes de cada comida – esto ayuda a prevenir graves enfermedades respiratorias y gastrointestinales.

Es importante recordar que para crear hábitos alimentarios saludables, la alimentación en la casa debe ser variada y en un ambiente agradable. No ofrezca alimentos como recompensa. No oblige a los niños a comer, si Ud. no lo hace. Evite premios y castigos relacionados con la alimentación. La cantidad y tipo de alimentos deben adecuarse a cada niño según su peso, estatura y actividades deportivas y recreativas que realiza.